Bio – Luis Muñoz-Yuste

Dentro de 20 años estarás más decepcionado de las cosas que no hiciste que de las que hiciste. Así que desata amarras y navega alejándote de los puertos conocidos. Aprovecha los vientos de tus velas. Explora. Sueña. Descubre.

Mark Twain

Bio

Soy amante de la fotografía desde siempre, mi pasión por la fotografía arranca desde muy joven. Mi formación como Biólogo y el deseo de recorrer, explorar y descubrir increíbles escenarios naturales a lo largo y ancho del mundo siempre tuvieron como principal aliado mi cámara fotográfica. Durante muchos años, la fotografía de viajes y de fauna llevaron a hacerme con un archivo de decenas de miles de diapositivas. En los últimos años, la pasión por la fotografía de paisaje me ha ido atrapando cada vez más intensamente. Las enormes posibilidades de la nueva era digital y el deseo por compartir la extraordinaria belleza de las maravillas naturales que nos rodean me han llevado a compartir mis capturas en RunWild.

Cuando enseño mis fotografías a mi entorno más cercano, me preguntan si están retocadas con Photoshop. Como cualquier otro fotógrafo que lleve más de veinte años dedicado a la

fotografía, he vivido (y mi bolsillo lo ha sufrido) su transformación desde el revelado de negativos y diapositivas hasta el revelado de archivos digitales raw. Pero no sólo esto, las cámaras, objetivos filtros, flashes, trípodes… todo el material que utilizamos los fotógrafos ha evolucionado a una velocidad que es prácticamente imposible seguir. Hoy en día, parte de ese material, y una de las herramientas más importantes para el desarrollo de la fotografía es el ordenador y el software necesario para descargar, catalogar, almacenar y, en el caso que las capturas no sean hechas en formatos tipo jpg, revelar los negativos digitales.

Al igual que en la fotografía del siglo pasado se manipulaban y procesaban los negativos de película, hoy en día ocurre lo mismo con los negativos digitales. En la actualidad, no hay ningún fotógrafo que no ajuste en sus archivos raw los parámetros relativos al tono, temperatura de color, luminosidad, contraste, saturación de color, ajuste de sombras y luces, nitidez, reducción de ruido, aberraciones ópticas… Y es a partir de aquí donde cada uno de nosotros debemos elegir donde posicionamos nuestro trabajo. Si en algo comúnmente interpretable como “arte fotográfico”, en el que tiene más peso el trabajo de campo con la cámara, o en “arte digital”, en el que a partir de una fotografía recreamos algo en el ordenador que a veces poco o nada tiene que ver con la captura fotográfica ni el momento vivido.

 

En mi caso, amo la fotografía y de igual manera, vivo con pasión los momentos vividos en el momento de tomarlas. Siempre mi objetivo principal es terminar la fotografía en el momento de hacerla a través de una correcta exposición, composición e interpretación de la luz. Para esto, hago uso de todas las herramientas que sobre la marcha pueda utilizar: Filtros, temporizadores, flashes, linternas, reflectores… Cuando llego a casa y descargo todas las fotografías en mi ordenador empieza para mi el, a veces, tedioso proceso del revelado y ajuste digital. No tengo por costumbre ni poner ni quitar nada, ni siquiera me gusta especialmente recortar o recomponer mis imágenes, ni que la fotografía final no sea una reproducción lo más fiel posible de lo que realmente vieron mis ojos. Sobre todo en la fotografía de fauna salvaje en la que todavía sigue teniendo más peso la faceta documental.

Es cierto que todas las herramientas a disposición de los fotógrafos están evolucionado hasta límites que no nos imaginábamos hace unos cuantos años pero es igual de cierto que nuestros ojos y nuestra emociones siguen su propio ritmo. La fotografía, tal y como yo la entiendo, tiene más que ver con la expresión de una emoción del momento en el que se tomó que con el acto técnico en si de realizarla o del procesado posterior. A partir de ahí, no se me ocurre acto más personal que la interpretación de una emoción. Y no se me ocurre una forma mejor de relacionarnos con los demás que conectando emocionalmente.

Bienvenido a RunWild y muchas gracias por tu visita